Aunque con este calor el cuerpo no nos pida sopa, voy a dejar esta humilde receta típica de Burgos, tierra de mis antepasados. Mi madre preparaba a menudo este plato y nos encantaba. Le bastaba con ajos, pan, pimentón, agua, jamón y un huevo para deleitarnos.
PREPARACIÓN DE LA SOPA:
1) Pelamos y fileteamos los ajos, no es necesario que sean muy finos. Reservamos en un cuenco.
2) Calentamos el aceite en una cazuela grande e introducimos el ajo. Salteamos hasta que comiencen a coger un color dorado y añadimos también el jamón cortado en trozos pequeños. Removemos con una cuchara de madera.
3) Añadimos rebanadas de pan (mejor del día anterior) y les damos unas vueltas. Retiramos la cazuela del fuego y espolvoreamos con el pimentón (dulce o picante, al gusto de cada cual). Es importante hacerlo con la cazuela fuera del fuego para evitar que el pimentón se queme.
4) Removemos todo muy bien durante 2-3 minutos a fuego muy lento y sin dejar de remover agregamos el agua. Cocemos a fuego moderado durante unos 20 minutos, en ese tiempo no hace falta remover la sopa.
5) Echamos el huevo a la sopa. Dejamos cuajar durante 2-3 minutos. El huevo quedará o bien en forma de huevo hilado o en trocitos escalfado.
Es una receta rápida y sencilla. ¡Que aproveche!
No hay comentarios:
Publicar un comentario